¿Cuándo usar los sermones en nuestra compañía?

Bueno, las reprimendas son herramientas mal usadas en las compañías todos los días. Constituyen un arma que tienen los jefes para corregir, orientar y llamar la atención, que aplicada en su momento justo, con el tono de voz correcto, en el sitio indicado y a la persona responsable, puede resultar motivador para que este empleado mejore su accionar y se enfoque debidamente.

Los regaños tienen múltiples formas de hacerse, los hay desde el tono subido de voz, la conversación amistosa, la mirada fuerte, el ignorar al aludido, el cortar la conversación de ipsofacto, el incómodo silencio ante el error, la comunicación que le llega con las llamadas de atención a su computadora, en fin son numerosas sus manifestaciones.

Las soluciones y correctivos en el plano diplomático y en armonía, son las deseables. A pesar de ello, existen casos donde no son efectivas o se usaron y no cumplieron el cometido esencial de corregir la falta continuada y aparece el famoso sermón, ese que mueve tanto el que lo da como el que lo recibe.

En las compañías, las interrelaciones entre individuos son fundamentales, por eso hay que cuidarlas y asumir una administración sensata de los correctivos como jefes, no abusando de ellos, ya que este es un argumento que si se efectúa correctamente es alentador. Cuidado con usarlo como un factor común de la gestión gerencial de un líder.

Una medida que hay que tener  siempre presente es que los llamados de atención individuales no se hagan públicos, esto consigue todo lo contrario de lo que se busca, el poner en la palestra al subordinado lo hará una persona desmotivada y rencorosa, pasará a ser un activo problemático. Por ello, hablar o hacer el regaño en privado es lo acorde y lo sensato.

El regaño no debe afectar la relación entre los involucrados. Si eso llegase a pasar el jefe debe retomar el diálogo y bajar las tensiones. En este punto es importante aclarar que los empleados tienden a ser sensibles con respecto a que en el instante de la llamada de atención se le recuerden faltas pasadas que no son relevantes en ese preciso momento.

El explicar las consecuencias del error dentro del regaño le permite concientizar al empleado acerca de los correctivos y acciones a tomar.

Las comunicaciones efectivas en los regaños han demostrado que son muy productivas, más allá del tono de voz y las circunstancias, tómese el tiempo para razonarle a su empleado el porqué de la reprenda.

Esta herramienta, con el mejor criterio y en los tiempos justos, le dará grandes beneficios, no la agote con un uso constante, vea las reprimendas como un apoyo en su gestión gerencial y sus empleados no lo verán como un ogro.